Las empresas podrán solicitar ser reconocidas por su labor social
Las empresas podrán solicitar voluntariamente ser reconocidas como empresas socialmente responsables, según se recoge en el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible y tal como explica Juan José Barrera, director general de la Economía Social, del Trabajo Autónomo y de la RSE del Ministerio de Trabajo e Inmigración. De esta forma, todas aquellas entidades que alcancen un nivel mínimo de los indicadores previstos en materia de RSC, podrán pedir este reconocimiento.
Estos indicadores los establecerá el Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas, y se basarán fundamentalmente en la transparencia, el buen gobierno, el compromiso social con lo local y con el medio ambiente, el respecto a los derechos humanos, las relaciones laborales, la igualdad efectiva y la igualdad de oportunidades. Esto, sin duda, ayudará a promocionar la RSC.
Además, el propio anteproyecto recoge la intención del Gobierno de incentivar que las empresas se autoevalúen en esta materia, a través de los indicadores antes mencionados.
Palma de Mallorca acogerá la Conferencia Europea de RSE
Palma de Mallorca se convertirá en la sede de la Responsabilidad Social Empresarial ya que durante los días 25 y 26 de marzo, será aquí donde se celebre la Conferencia Europea de RSE, un acto que organiza el Ministerio de Trabajo e Inmigración en cooperación con la Comisión Europea.
A este evento, celebrado coincidiendo con la presidencia española de la Unión Europea, se espera que asistan cerca de 300 expertos en materia de RSE, 54 representantes de los 27 países miembros de la Unión, además de cuatro miembros de la Comisión Europea de RSE y representantes de las 17 comunidades autónomas. El objetivo no es otro que el examinar las políticas públicas existentes en relación con el fomento de la RSE.
Por otra parte, se discutirán las diferentes iniciativas existentes en materia de RSE de la Comisión Europea, así como los vínculos existentes entre la cooperación al desarrollo y la RSE.
Se ha escogido a Baleares como sede de este encuentro, porque fue en esta comunidad donde se creó el primer organismo oficial para abordar esta materia, la Dirección General de Responsabilidad Social Corporativa.
La conciliación, un valor añadido para las empresas
Hoy día, nos encontramos ante un mundo diverso y plural, donde las mujeres han entrado de lleno en el ámbito laboral. Por eso, es preciso que las empresas tomen conciencia de la necesidad de ayudar a la conciliación de la vida familiar, laboral y personal de sus empleados. Con este objetivo, la Cámara de Comercio de Madrid en el marco del servicio Concilia Madrid, celebra hoy un taller que enseñará a empresarios buenas prácticas de conciliación.
A través de este programa, se destacarán los beneficios que la conciliación aporta al trabajador, pero también al empresario, ya que gracias a la motivación de los trabajadores, se incrementa la productividad y la competitividad de la compañía. Pero además, se evita el absentismo laboral y los gastos que esto conlleva, y se crea una plantilla más comprometida con la filosofía de la empresa.
Las medidas de conciliación deben tener en cuenta las necesidades de la empresa y el trabajador, porque a través de la conciliación deben beneficiarse ambas partes. Entre las medidas clave, están la flexibilización de la jornada laboral o la puesta en marcha de servicios familiares en la empresa.
7 de cada 10 empresas con más de 50 trabajadores no cumple la LISMI
La Ley de Integración Social de Minusválidos obliga a todas aquellas empresas con más de 50 empleados a que el 2 por ciento de su plantilla esté formada por personas con discapacidad, con el objetivo de promover su inserción en el mundo laboral. Sin embargo, existen excepciones, ya que a algunas empresas por el trabajo que desempeñan le es imposible incluir a estas personas en la plantilla. Para estos casos hay medidas alternativas, como contratar los servicios de un Centro Especial de Empleo o realizar una donación a una entidad encargada de formar profesionalmente a personas con discapacidad.
Por el contrario, 7 de cada 10 empresas no cumplen con la LISMI, en algunos casos por desconocimiento de la propia ley. El 2,6 por ciento de los demandantes de empleo, son personas con discapacidad que necesitan y buscan una plena autonomía a través de una ocupación profesional.
Trabajar por la inclusión, tanto con la contratación de estas personas como con la ayuda a otras entidades en su formación, no significa gasto sino que supone una mejora de los principios sociales y de sostenibilidad, que se traducen en valor y oportunidades para la propia empresa.